Muchos consideran que las segundas partes son malas, creo que hay excepciones a esa regla, por ejemplo, Terminator 2, Toy Story 2 o Batman: El Caballero de la noche (segunda de la saga de Batman por Nolan). Por eso no asevero que toda segunda parte es mala, aunque por lo general suelen decepcionar. Lo que sí considero es que a veces buscan forzar demasiado algo que quizá había terminado bien o que simplemente no daba para una continuación (así como las relaciones amorosas a veces).

Trainspotting es una película a la cual no le veía de donde sacarle una segunda parte. Considero aún que como había terminado, quedaba bien, sin importar que Renton se hubiera quedado con el botín, o saber qué hicieron Sick Boy, Spud o Begbie. Pero la película tuvo su continuación, 21 años después.

Antes de continuar, confieso con pena que no he leído los libros y por eso no sé qué tan fiel es Trainspotting a su libro, y la segunda parte qué tan fiel es a Porno. Aun así, independiente de si lo son o no, creo firmemente que con la primera película estaba más que bien, era suficiente, aunque tampoco considero que la segunda parte termine arruinando la historia, solo que no termina por convencerme.

Creo que Trainspotting 2 es un film netamente nostálgico, tanto para los personajes como para nosotros, los espectadores. Siento que ese fue el principal objetivo de la cinta, que hace de espejo hacia nosotros los que estamos viviendo nuestra juventud y alguna vez la recordaremos, y a los que ahora la recuerdan, con tristeza o alegría. Nosotros somos experiencias, recuerdos, momentos, independientemente de si fueron buenos o malos, si fueron errores que conllevaron cargos de conciencia en el presente, o aciertos que quizá ayudaron a que ahora se esté bien. Considero que en parte, nosotros somos eso, recuerdos, y al final de nuestros días seguiremos siéndolo, habiendo dejado un legado.

La historia en sí es algo negativa, pero no se podía esperar algo más de los chicos descontrolados de hace 20 años. Es el presente de un pasado sin control. Entre toda la tragicomedia de los personajes, la historia de Spud es la que más me gustó y me parece que hasta cierto punto, salva a la película. Además que Spud termina siendo como el eje central de la película, la historia más significativa y dura, siendo casi el personaje principal de la historia, sin serlo como tal.

Eso sí, la película sigue teniendo gran parte de su cuota divertida gracias a las irreverencias de Begbie y su cuota asquerosa por parte de Spud. Creo que la película sigue teniendo ese toque especial de hace 21 años, pese a que no llegó a enamorarme. La historia es desesperada para los personajes, pero esa desesperación no sale de la pantalla, es decir, no sé desespera uno por qué se acabe pronto la película o por lo menos esa fue mi sensación.

Al igual que la primera entrega, la música es un valor destacado. El soundtrack es muy relajado, encaja más que bien con la película y la mayoría de los que la vimos lo disfrutamos. El remix de “Lust for Life” es muy bueno  y creo que tiene un sentido más allá de ambientar la película, el tema muestra en cierto modo el paso del tiempo tanto de la vida de los personajes, como en la vida nuestra, y todos los cambios que hemos vivido en ese transcurrir del tiempo, un ejemplo claro es la música, cómo ésta ha cambiado un poco y creo que eso también busca mostrar la canción insignia de ambas películas.
En líneas generales, la película no me parece mala, pero creo que es una película que le va a gustar sobre todo a los que amaron la primera película. El filme no es para todos, es indispensable haber visto la primera, sino, de seguro no va a entender muchas cosas. Quizá con el tiempo la película llegue a ser un buen complemento para Trainspotting, no sé si llegue a estar entre mis favoritas, habría que darle una segunda oportunidad a ver si me cautivo.

Hasta pronto.

Pdt: Acá les dejo el remix.