Exótico oriente

Estoy molesto por una estupidez, pero es una estupidez que hace que uno disfrute las vainas contemporáneamente con los demás colombianos y anacrónicamente con el resto del mundo. Estamos atrasados hasta pa’ ver cine. Por eso cuando hago mis Top Ten a fin de año, recibo comentarios como: “Ah, pero son películas del año pasado, no de este” y uno como un idiota no puede hacer más que aceptar porque se sobrevive con lo que llega tarde, lastimosamente.

Dejaré de lado las quejas inevitables, no sé si en contra de las productoras o en contra de, por primera vez y de manera vana, ser colombiano (se viene la horda de chovinistas) y cambio de lado el cassette para contarles que quedé maravillado, exaltado, extasiado, asqueado, y hasta por momentos asustado con “The Handmaiden” ¡Qué película se mandó  Chan-Wook Park!

La película es un mar de incertidumbre. En un comienzo aparenta ser clara para el espectador, quizá predecible para los más osados, pero a partir de un punto, la película ya no es lo que se creía que sería y lo sumerge en ese mar de engaños, lujuria, codicia, traición y un buen número de actos que logran emocionar  y atrapar al público a medida que avanza el extenso largometraje.

Son casi 3 horas en la sala de cine apreciando la película surcoreana, pero fueron casi 3 horas donde la única mediana angustia o desespero que sentí (y muy leve) fue por lo tarde que se hacía para volver a casa. De resto, la historia que se desarrolla hace que uno quede petrificado, enmudecido, asombrado ante la pantalla.

Es posible que yo sea muy impresionable. De por sí muchas veces considero que trato de rescatar cosas de cada película que veo (no más basta ver que le hice un post a “A Serbian Film“) sin que esto implique que todas me gustan, pero en verdad “The Handmaiden” me atrapó de una manera tal, que me acojona no haberla visto antes, que no la hubieran traído a Colombia por lo menos a comienzo de este año.

No puedo decir que soy un experto en cine oriental y más específicamente en la obra de Chan-Wook Park, pero con lo poco que he visto, encuentro cierta similitud entre por ejemplo “Oldboy”  y “The Handmaiden”. No es que sean iguales, pero se me hizo notorio el hecho de ir desarrollando la historia y a su vez ir confundiendo y asombrando al espectador con los cambios sorpresivos que la historia toma según es contada; además que la trama de ambas películas (en general relacionándola con la Trilogía de la Venganza) pueden llegar a tener matices similares sin ser necesariamente parecidas. No sé qué hace Chan-Wook Park, pero encuentra historias singulares y les imprime su sello característico de muy buena manera generando una especie de universo propio.

La película además tiene una fotografía estupenda, locaciones preciosas y un vestuario y caracterizaciones muy estéticas, bellas y bien hechas. Cada toma es preciosa, cargada de una labor artística impecable según mi parecer. La película personalmente me parece una pequeña joya, sin decir que es lo mejor que he visto en mucho tiempo, pero sí me atrapó y me exaltó a tal punto que la recomiendo y me la volvería a disfrutar sin pensarlo dos veces.

Como es casi un mandamiento para mí, no daré spoilers, así que mejor me muerdo la lengua, me ato las manos, y paro el post acá, abruptamente, no sin antes recomendarles  de nuevo la película la cual me pareció genial;  eso sí, si usted está lleno de prejuicios moralistas, que juzga todo lo que cohíbe una religión y no sale de esa cuadrícula, mejor no se la recomiendo, de pronto sale ofendidos por el filme. A los demás, si siguen la recomendación, espero la disfruten igual que yo.

Hasta pronto.